miércoles, 18 de septiembre de 2019

TORRES DEFENSIVAS. TORRE DE ESTRADA. (Estrada. Val de San Vicente)

TORRE DE ESTRADA
Estrada. Val de San Vicente. Cantabria.
Conjunto defensivo con muralla, foso, torre y capilla.

Torre de Estrada
15 septiembre 2019

"Construida por los duques de la Casa de Estrada en el siglo XIV, esta torre, constituye el ejemplo más completo de arquitectura señorial fortificada que se conoce en la comarca.
Durante la Baja Edad Media (siglos XIV y XV) fueron constantes los litigios y disputas entre esta Casa de Estrada y el Concejo de la villa de San Vicente de la Barquera.
La torre está asentada sobre una roca y es de planta cuadrada, con los muros de mampostería y los esquinales de sillería. La puerta, al igual que las pequeñas ventanas que se reparten por las fachadas, es de arco de medio punto, en estilo Gótico. También aparecen algunas saetersas. Al edificio se accede por una singular escalera o "patín", tallada en la roca.
La torre está rodeada por una cerca o "coto redondo", que estaba almenada y provista de saeteras, con una puerta de arco apuntado, y circunvalada por un foso.
Dentro de la cerca se conserva también la capilla, igualmente de estilo Gótico, con escudos de las familias Estrada y Ceballos y elementos ornamentales de reminiscencias románicas"
(Datos del panel informativo anexo a la torre).



Otras fuentes, sitúan el origen de esta torre en el siglo VIII, reconstruida en el s. XII y rehabilitada en el año 2005. Asimismo, la capilla, se remontaría al s. XIII. Ambas cronologías estarían en lo cierto, si tenemos en cuenta que los señores de Estrada debieron utilizar los restos de una construcción anterior y sobre ella levantaron su fortaleza. Eso explica que aparezcan arcos ojivales, como el de la puerta de acceso al recinto o el de la entrada a la capilla, y también arcos de medio punto, como el de la puerta de la propia torre o las ventanas.



El conjunto lo componen una torre y una capilla. El recinto está rodeado de una muralla de escasa altura que delimita un patio circular y restos de un foso excavado en tierra y roca. Todo ello se eleva sobre un crestón calizo, muy acorde al lema heráldico de la familia Estrada: “Yo soy la casa de Estrada, fundada en este peñasco, más antigua que Velasco y al rey no le debo nada”.

foto de panel informativo

entrada al recinto



El Conde de la Vega del Sella hizo una cesión temporal de 100 años al Ayuntamiento de Val de San Vicente, que promovió la restauración del conjunto defensivo en el año 2005. El exterior de la torre está apuntalado y sujeto con andamios para evitar su derrumbe. Esta estructura metálica posee además una plancha superior, a modo de tejado,  para evitar su deterioro y posibles filtraciones de agua en época de lluvias. 

ventana exterior, segundo piso

ventana superior, desde el interior

La torre conserva tres plantas, se ha rehabilitado con tarimas de madera a modo de suelo y escalera de acceso de madera también. Alberga en su interior una exposición permanente "Maquis, realidad y leyenda", con fotografías y  paneles explicativos sobre la postguerra civil española y algunos objetos que pertenecieron a Francisco Bedoya (natural de Serdio). Juan Fernández Ayala (Juanín) y Francisco (Paco) Bedoya fueron los últimos "emboscados", los últimos maquis, los últimos en caer de aquellos guerrilleros que se echaron a los montes, entre Cantabria y Asturias, como resistencia a la dictadura Franquista del momento.
LA CAPILLA


Dentro del recinto, en el extremo opuesto a la torre, se sitúa la capilla, de planta y ábside rectangulares y bóveda de cañón apuntada. Dos grandes columnas a la entrada, escaleras y puerta con arco de medio punto. 



Sobre el arco de la entrada, dos escudos: Armas de Ceballos y Armas de Estrada, cuya colocación se atribuye a Fernán García Duque casado con Elvira de Ceballos y fallecido en una batalla en Araviana en 1359.
En el medio una estrella, lucero o flor,  de seis puntas. Crismón según algunas fuentes (turismodecantabria.com o la propia explicación oral que da la guía turística durante la visita). Desde mi punto de vista, las puntas, y valga la redundancia, acaban demasiado en punta para representar el crismón (compuesto básicamente por una X y una P  superpuestas).
Tampoco es propiamente la clásica estrella de seis puntas o estrella de David, compuesta por dos triángulos equiláteros superpuestos formando una estrella.
A mi parecer tiene más similitud con la roseta hexapétala. La hexapétala o flor de seis pétalos, aparece muy a menudo representada sobre las puertas o ventanas de las casas y en las iglesias. Es un símbolo ornamental y de protección, de origen celta, de uso muy extendido por todo el norte de la península Ibérica.


Al lado de la puerta, una cruz de tosco grabado e irregular en sus trazos. 


La capilla está dedicada a San Bartolomé. 



En la fachada meridional, lugar hacia el que se encuentra orientada la puerta y sobre ella, aparecen varios canecillos, algunos bien conservados, con representaciones humanas y animales en diferentes posiciones. La figura que más parece repetirse es el jabalí. 


Dos escudos sobre la puerta de acceso a la capilla, armas de Ceballos y Estrada

canecillos





canecillos






Declarado Bien de Interés Cultural en 1992, el conjunto de la Torre de Estrada abre sus puertas al público durante la temporada alta: Semana Santa y verano (de julio a septiembre), realizando visitas guiadas gratuitas.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

COROCOTTA Y LAS GUERRAS CÁNTABRAS

04 de diciembre de 2017
(entrada recogida de otro, mi blog personal)

No sabía que hacer y abrí mi primera carpeta de este año, 2017.
me encontré con Corocotta

Sardinero. Santander. 
07 enero 2017

Corocotta.
 Corocotta fue un personaje de la Antigüedad (siglo I a. C.), de cuya existencia conocemos por una sola cita, del historiador romano Dión Casio que, según la traducción más difundida, dice así:
"Irritóse tanto [Augusto] al principio contra un tal Corocotta, ladrón hispano muy poderoso, que hizo pregonar una recompensa de doscientos mil sestercios a quien lo apresase; pero más tarde, como se le presentase espontáneamente, no solo no le hizo ningún daño, sino que encima le regaló aquella suma."
Dión Casio 56, 43, 3 (traducción de A. Schulten en Fontes Hispaniae Antiquae, vol. V, Barcelona, 1940, p. 335)

y esa historia no dice más, yo si.
Nunca me interesó la Historia, pero sí las historias. Fue una asignatura que se me "atravesó" en mi época de estudiante, no por difícil sino por falta de interés. No comprendía por qué debía aprenderme fechas y nombres de un tiempo pasado que a nada habrían de conducirme en un futuro. Pero sí me gustaban las historias, los hechos, "como en un cuento" decía yo, omitía adrede las fechas y los nombres (que consideraba inútil aprenderme) y me quedaba con un resumen a mi manera de lo que ocurrió...o lo que los libros de texto contaban que ocurrió.

Sardinero. Santander
07 enero 2017

La estatua de Corocotta está situada en el Sardinero, en lo alto de una roca, mirando al mar.
Dudo mucho que el valiente guerrero cántabro del que habla la leyenda tuviera tiempo de mirar el mar, ni oportunidad de conocerlo siquiera....pero es un símbolo.
Vivimos una época en que, quizá cansados de todo, necesitamos creer en lo que sea. Idealizar o indagar. Buscar una identidad. Rebuscamos así en el pasado en busca de leyendas, de mitos, de héroes, de tradiciones, creyendo o queriendo que nos identifiquen.
Por un lado los pueblos evolucionan hacia nuevas tecnologías, inventos, progreso, industria,...y por otra parte tienden a rescatar, resucitar, viejas lenguas, tradiciones, usos o costumbres.
Corocotta se convirtió en un mito, la personificación del espíritu bravo e indómito de los cántabros.

Dejo para la gente entendida y estudiosa del tema las teorías de si este personaje fue real o no. Si su existencia pudo ser determinante en la historia de los pueblos cántabros. Si debió vivir en el siglo I a.C. o por los acontecimientos relatados en esa crónica deberíamos situarlo más tarde en el s.I d.C.. O si su origen era cántabro o astur.

Las guerras cántabras si fueron un hecho, aquellos enfrentamientos tuvieron lugar entre los años 29 y 19 a. C. entre el Imperio romano y los distintos pueblos astures y cántabros que habitaban los territorios del norte de la península ibérica.

Peña Amaya. Burgos
10 diciembre 2016

La lectura del libro "Las Guerras Cántabras" de Jose Manuel Campo Crespo, despertó en mi una curiosidad que hasta entonces no se me había planteado, esa otra parte de la historia que narran las montañas. La Peña Amaya, último bastión de la resistencia de los cántabros ante los romanos.
Me encanta la montaña y sentí la necesidad de subir allí para tratar de imaginar como pudieron ser aquellas batallas.

Peña Amaya. Burgos
10 diciembre 2016

No me atrevo a imaginar lo que esos cántabros y astures pensarían, mientras esperaban atrincherados en estos páramos, viendo como cientos, miles, de soldados de las legiones romanas, avanzaban y acampaban en esas llanuras, con el único objetivo de atacar, de librar la última y más dura de las batallas, después...todo se perdería.

"Sub occasu pacata erat fere omnis Hispania, nisi quam Pyrenaei desinentis scopulis inhaerentem Citerior adluebat Oceanus. Hic duae validissimae gentes, Cantabri et Astures, inmunes imperii agitabant."
En el occidente estaba ya en paz casi toda Hispania, excepto la parte de la Citerior, pegada a los riscos del extremo del Pirineo, acariciados por el océano. Aquí se agitaban dos pueblos muy poderosos, los cántabros y los astures, no sometidos al Imperio.
Lucio Anneo Floro, historiador romano del siglo I-II

Peña Amaya. Burgos
10 diciembre 2016

"Dos pueblos muy poderosos..." , valientes y bravos guerreros, al amparo de las montañas, de los muros de piedra y del agreste paisaje del norte que dificultaba el avance de las tropas invasoras.

Se habla de la fiereza y la bravura de estos guerreros, de una raza indómita que prefería la muerte antes que sucumbir...
Se dice, que realmente el motivo de que estos pueblos fueran los últimos en ser sometidos, se debe más al poco valor que estas tierras montañosas tenían para los romanos, al ser poco aptas para la agricultura, que a la fiera resistencia de sus pobladores...
Se cuenta, que el propio emperador Augusto se desplazó desde Roma a estas tierras para liderar él mismo la batalla, tal vez por satisfacer su orgullo personal, el de no dejar un centímetro de territorio sin doblegar bajo su Imperio.
En ese contexto histórico, los poblados cántabros, llegaban, por el oeste,  hasta el actual río Sella, hoy en territorio asturiano, bajando hacia el sur hasta sus fuentes en el Valle de Sajambre; por el sur sobresalía la ciudad naturalmente fortificada de Peña Amaya (hoy en tierra de Burgos) y por el este sus límites llegaban hasta la ría de Oriñón, desembocadura del río Agüera, entre las poblaciones de Guriezo y Castro Urdiales, próximas al actual límite con Vizcaya, entonces territorio autrigón

Peña Amaya. Burgos
10 diciembre 2016

El castro de los cántabros en la Peña Amaya.
"En la Peña Amaya se instaló un importante castro de los Cántabros, pueblo celta proveniente de la Europa central (año 900 a. C.) perteneciente de la tribu de los Blendios. Los castros eran poblados fortificados cuyas viviendas se disponían sin formar calles, de manera aparentemente ordenada y protegidas por murallas. La planta de las viviendas eran originalmente circulares, sin esquinas, con muros de piedra que podían ser de 60 cm. de grosor y 5 m de diámetro. Estancias tan pequeñas solo servían para hacer vida familiar, comer y dormir, ya que la vida comunitaria se desarrollaba siempre al aire libre."
La Peña Amaya
"es una atalaya rocosa de 1.377 m. de altitud que con sus grandes peñascos y farallones marca el final de la meseta castellana, y que por su importancia estratégica y defensiva y por su inaccesibilidad ha sido habitada en la antigüedad por numerosos pueblos, habiéndose documentado testimonios de su ocupación desde la Edad de Bronce (hace unos 3.000 años) hasta bien entrada la Edad Media)"



Monte Cildá desde la Horadada. Palencia
03 agosto 2014

Las crónicas de las guerras cántabras me llevan al Cildá, monte que aún no he visitado, pero que se localiza a orillas del río Pisuerga donde se forma el cañón llamado de la Horadada, ahi si he estado y rebuscando en mis carpetas, visualizo por fin el Monte Cildá.

Cañón de La Horadada y Monte Cildá . Palencia
03 agosto 2014

En el 26 a. C .los pueblos del Norte continuaban independientes; al menos, los cántabros, que, según los textos antiguos, eran los más rebeldes. Ello motivó que el propio Augusto se trasladara a Hispania y al frente de los ejércitos iniciara la importante campaña contra los cántabros.  Augusto avanzó desde Segisama a Pisorica (Herrera de Pisuerga) y tomó el castro de Peña Amaya, al asalto. Hay una cruenta batalla en la llanura de Vellica cercana al monte Cildá (entre Olleros de Pisuerga y Mave, Palencia) un gran ejército unido de cántabros y astures intentó expulsar al gran enemigo,  pero las legiones I  Augusta y la III Macedónica. apoyadas por la IX Hispana. consiguen después de un duro combate derrotar a la confederación celta. Los supervivientes, se refugiaron en  el castro de Monte Bernorio (cerca de Aguilar), y Octavio puso cerco al castro y entró en la ciudad que estos protegían y tras ver que no queda nadie con vida más que los niños y mujeres, que fueron esclavizados, ordenó quemarlo y convertirlo en cenizas.
La localización exacta de Vellica es incierta, algunos historiadores la sitúan en la zona de Riaño (León), o de Espinosa de los Monteros (Burgos). Según Joaquín González Echegaray, esta ciudad se correspondería con la fortificación de Monte Cildá, «donde apareció una inscripción que cita al clan de los Vellicum», y que «tuvo que ser conquistada por los romanos al penetrar desde el sur, después del castro de Peña Amaya y antes de Monte Bernorio»

Quede para los expertos el tema de las localizaciones exactas. deduzco dos cosas de mi lectura de las diversas informaciones que encuentro, (sobre todo en internet):
1. casi todas las fuentes cuentan lo mismo, un "copia y pega" de determinados estudios, algunas citas de historiadores romanos, y cada cual adorna su artículo con unas u otras palabras, según su propio estilo o finalidad, más ameno, más serio, más literario, o más tipo crónica.
2. como ya apunté al principio, hay una especie de "pugna" generalizada por atribuirnos una "identidad histórica", Galicia, León, Asturias, Palencia, Cantabria, Burgos,....En cualquiera de los casos, la montaña, la Cordillera Cantábrica, esa tierra casi salvaje e inhóspita, que por la dificultad de su orografía debió dar tantos quebraderos de cabeza a los romanos. 

Espina del Gállego (entre Iguña y Toranzo) Cantabria
27 noviembre 2016

Castro de la Espina del Gállego
"El castro estaba fortificado con tres líneas de muralla de las que se conservan los derrumbes. Los campamentos romanos que lo rodean indican que los cántabros ofrecieron aqui una fuerte resistencia a la invasión romana en dirección a la costa, que tuvo lugar en el año 25 a. C. (campaña de Cayo Antistio Veto). Ese año el ejército de la Tarraconense penetró desde el sur por este cordal montañoso y tomó la fortaleza. El ejército romano dejó en ella una guarnición que construyó el barracón de la acrópolis y rehizo las defensas."
(datos del panel informativo)

Se cree que el ejército romano habría avanzado por lo alto del cordal y acampó en una cumbre situada 2,5 kilómetros al sur. Se trata de Cildá, un campamento de campaña defendido por un perímetro en planta de naipe formado por una fosa y un terraplén (agger), sobre el que se clavaban unas estacas portátiles de doble punta conocidas como pila muralis. Su extensión total era de 22 hectáreas, con un recinto central rectangular de cinco hectáreas y, hacia el noroeste, en dirección al castro asediado, una prolongación de las defensas con una fosa doble; hacia el sur hay otro añadido de planta triangular que abarca el resto de la cumbre.

Plaza de Segisama. Sasamón. Burgos
01 julio 2017

Más cosas que aprendí de mi lectura, nombres, qué manía de cambiar los nombres a las cosas, Segisama, el lugar de donde partieron las tropas romanas al mando de Augusto. Actualmente se llama Sasamón.

Puente romano de San Miguel, Sasamón. Burgos
01 julio 2017

Sasamón, la antigua Segisama Iulia, fue campamento romano de Augusto durante las guerras cántabras. Para poder internarse en Cantabria, el ejército romano tuvo que conquistar antes los grandes poblados fortificados de la Cantabria meridional. Las primeras operaciones para someter a los cántabros del sur tendrían lugar durante el gran ataque en tres columnas, en el año 26 a. C.,  que partió de Segisama (Burgos), al mando del propio emperador Augusto y de Cayo Antistio Veto, legado imperial de la Tarraconense.

Herrera de Pisuerga. Palencia
15 junio 2014

Otro nombre, Pisoraca, hoy conocida como Herrera de Pisuerga. Según algunos autores, (que como ya dije antes, no todos los estudiosos del tema se ponen de acuerdo en estas localizaciones), fue asentamiento de la Legio IV Macedonica entre el 20 a. C. y el 40 d. C. durante la lucha de César Augusto por someter a los cántabros y romanizar sus posesiones.

Villa romana La Olmeda- Pedrosa de la Vega. Palencia
15 junio 2014

Cuando el emperador Augusto en persona acudió a Hispania (26 a. C.) para asumir el mando del ejército que cargaría contra los últimos rebeldes en las guerras cántabras, estableció la Legio IV Macedónica en Segisama (actual Sasamón, Burgos), siendo Pisoraca (Herrera de Pisuerga) lugar de paso obligado en sus ataques a los cercanos castros cántabros de Monte Cildá y Monte Bernorio. Tras la pacificación de la zona, y según los estudios realizados por la IE Universidad, los 6.000 legionarios de la Legio IV se establecieron en Pisoraca (19 a. C.), adquiriendo ésta gran protagonismo, y se mantuvieron allí hasta el 40 d.C

castro del Monte Cildá. Palencia
25 noviembre 2017

Regreso en este punto al Cildá, que si antes no lo conocía, ahora sí. 
Castro del Monte Cildá
El oppidum del monte Cildá se sitúa sobre una muela caliza a orillas del río Pisuerga y tiene una superficie aproximada de 12 hectáreas. 
Las primeras excavaciones arqueológicas se realizaron en 1891 y en ellas se descubrió parte de la muralla y se localizó una treintena de estelas funerarias de época romana (siglo III d.C.). Posteriormente, parte del yacimiento fue excavado entre 1963 y 1969, recogiéndose material de sumo interés y dejando simplemente insinuadas ciertas partes de la muralla. Una nueva excavación se abordó en 2002. La epigrafía encontrada en Monte Cildá es la más numerosa de la encontrada en toda la zona, tanto estelas sepulcrales como aras e inscripciones honoríficas.


vista del Monte Bernorio desde el Cildá. Palencia
25 noviembre 2017

Desde lo alto de Cildá, localizo a lo lejos lo que, ahora si, casi con toda seguridad, puedo decir es el Monte Bernorio (pendiente de visitar)

Monte Bernorio
En el siglo I a. C., el Imperio romano comenzó su asalto definitivo a los territorios dominados por cántabros y astures, llevado a cabo por el emperador César Augusto. 
Cerca de Pomar de Valdivia se hallaron los restos de un campamento romano, uno de los más grandes de Europa, desde el cual se cree se llevó a cabo el ataque y destrucción de la fortaleza de Monte Bernorio,  a cargo de la poderosa Legio IIII Macedónica.  
Eduardo Peralta Labrador,  arqueólogo e historiador español, mantiene que por las dimensiones de este campamento, tuvo que ser ocupado, como mínimo, por dos legiones.​ La gran cantidad de proyectiles de artillería romana hallados en la zona dejan constancia de que el asedio a que fue sometido el castro se produjo a gran escala, como lo prueban las puntas de flecha, puntas de proyectil de ballesta y bolas de piedra de distintos calibres encontrados.​ También se han encontrado evidencias de que el núcleo principal fue destruido por un incendio, posiblemente provocado tras su toma.

Julióbriga (Iolóbriga). Retortillo. Cantabria
30 junio 2012

Julióbriga (en latín Iuliobriga), literalmente "Ciudad fortificada de Julio", en memoria de Cayo Julio César. Fue la ciudad romana más importante de las nueve encontradas en Cantabria.  fundada entre los años 15 a 13 a. C. por la Legio IV Macedónica romana, al final de las guerras cántabras, posiblemente sobre un castro cántabro preexistente.
De Julióbriga partía una calzada romana que la comunicaba con Pisoraca (Herrera de Pisuerga), Portus Blendium (Suances) y Portus Victoriae Iuliobrigensium (Santander)

Aracillum fue una ciudad cántabra fortificada, escenario de la tercera de las grandes batallas de las guerras cántabras (año 26 a. C. según la cronología de E. Martino​) entre el Imperio romano y tribus indígenas cántabras. Estaría situada en territorio de la actual Cantabria, con dos posibles emplazamientos: Aradillos, en las cercanías de Reinosa y la ciudad romana de Julióbriga; el segundo posible emplazamiento sería el castro de la Espina del Gallego, en la Sierra del Escudo. Según la historiografía romana perteneció a los blendios.

Las Médulas. El Bierzo. León
31 diciembre 2012


Monte Medulio

Llegamos quizá al monte más polémico en cuanto a su localización. El monte Medulio es, según las fuentes clásicas, el lugar en donde transcurrió la batalla de los últimos guerreros galaicos, cántabros y astures​ en el año 22 a. C. frente a las legiones romanas de Cayo Furnio y Publio Carisio, y donde los últimos guerreros resistentes se suicidaron durante el sitio.

"Por último tuvo lugar el asedio del Monte Medullio, sobre el cual, después de haberlo cercado con un foso continuo de quince millas, avanzaron a un tiempo los romanos por todas partes. Cuando los bárbaros se ven reducidos a extrema necesidad, a porfía, en medio de un festín, se dieron la muerte con el fuego, la espada y el veneno que allí acostumbran a extraer de los tejos. Así la mayor parte se libró de la cautividad, que a una gente hasta entonces indómita parecía más intolerable que la muerte ..."
Lucio Anneo Floro(historiador romano)

Belmonte de Miranda. Asturias
31 diciembre 2016

Como ya dije antes, parece existir una necesidad de buscar un pasado, una identidad. Hay diversas teorías sobre la ubicación geográfica exacta del Monte Medulio, en cualquier caso, no debemos olvidar que todos, galaicos, astures o cántabros, todos estuvieron alli, jugando un papel importante dentro de la historia, defendiendo algo más que una franja territorial, defendiendo una identidad, un tipo de vida, una raza común, la de los bravos pueblos del norte.
Algunos historiadores lo sitúan:
En Asturias: Picu Cervera, (Monte Meduales) Belmonte de Miranda
En León: Sierra de la Lastra (entre el Bierzo y Ourense) o en la Sierra de los Ancares (entre el Bierzo y Lugo)
En Galicia: cerca del río "Minio", ("Minio flumini inminenten"), citando como posibles ubicaciones al Monte Medelo (Arrabaldo-Ourense), Cabeza de Meda (Baixa Limia-Ourense), Montes Aloia (Tui-Pontevedra), Santa Tegra (La Guardia-Pontevedra), Sierra del Caurel (Lugo)
En Cantabria: Sierra de Peña Sagra o en Sierra del Escudo de Cabuérniga
En Palencia: Monte de los Cintos (Becerril del Carpio)

Sierra de Peña Sagra. Cantabria
17 agosto 2017

"Minio flumini inminenten
Si bien, la interpretación de esta frase llevó a varios historiadores a situar la batalla del Monte Medulio a orillas del río Miño, en 1082, el jesuita Eutimio Martino, en su obra "Roma contra Cántabros y Astures", nos da otra interpretación del topónimo "Minio". no encontrando muy coherente el salto de una guerra que se desarrolla en Cantabria a tierras gallegas.
El autor se basa en la afirmación de que el nombre original del río Deva (en Cantabria) era "Minius", señala además un punto colindante al Deva, llamado Rumenes (actualmente en la demarcación de Asturias) que considera una contracción de "Rius Minius". Nace además, este río, en la Peña Remoña (antes Remoño, topónimo que lo acercaría al término ("río Miño")


Peña Prieta. Cordillera Cantábrica
23 julio 2016

Monte Vindio
De nuevo nos encontramos con diferentes versiones acerca de la locación exacta de este monte. Lo que si se sabe es que tras la derrota de las tribus cántabras en la batalla de Bérgida, (o Vellica), según hipótesis cerca del Monte Cildá (Olleros de Pisuerga) y Monte Bernorio, los cántabros supervivientes se retiran hacia la protección de los altos riscos de, Monte Vindio convencidos de que "antes les alcazarían las olas del mar que las tropas romanas".  Sin embargo no fue así, ya que, según Orosio (historiador y teólogo), los nativos son asediados por las tropas romanas que entran a través del valle del Cares, Duje y Dobra. Las tropas romanas son reforzadas por tropas desembarcadas en Nueva de Llanes, en Asturias que atraviesan la sierra de Cuera hacía el concejo asturiano de Onís.  y la mayoría murieron de frío, hambre o suicidio, antes que entregarse. 
Aunque hay quien apunta hacia los Picos de Europa por aquello de vindio/blanco por sus cumbres nevadas, los últimos estudios parecen converger en torno a la Peña Prieta, en la Cordillera Cantábrica, pudiendo el término aludir a todo el macizo en su conjunto.

Playa Cuevas del Mar. Nueva de Llanes. Asturias
02 diciembre 2017

Las Guerras Cántabras
(años 29 a. C. al 19 a. C. )

"En el occidente estaba ya en paz casi toda Hispania, excepto la parte de la Citerior, pegada a los riscos del extremo del Pirineo, acariciados por el océano. Aquí se agitaban dos pueblos muy poderosos, los cántabros y los astures, no sometidos al Imperio."
Lucio Anneo Floro, historiador romano del siglo I.
Principales batallas:
-Peña Amaya y Monte Bernorio, en el año 26 a. C. Augusto estaba al mando de los romanos.
-Bergidum, ciudad astur, conquistada en el 26 a. C.
-Bergida o Vellica, gran batalla en Monte Cildá; Valberga (Riaño, León); o la llanada de Mave (Palencia), en el verano del 26 a. C.
-Lancia, en la primavera del año 25 a. C. En esta batalla, un gran ejército formado por astures de diferentes tribus es derrotado.
-Sitio del Monte Vindio, en el otoño del 25 a. C. La mayoría de los cántabros refugiados en los riscos perecen de hambre y frío al llegar la nieves.
-Aracillum, en el invierno del 25 a. C., esta fue, probablemente la batalla más importante de las guerras cántabras, el castro, que ofreció una resistencia heroica fue rodeado por tres campamentos y tomado por Antistio, con 5 legiones a su mando.
-Cerco de Monte Medulio, 22 a. C. Los cántabros rodeados por un cerco de 15 millas, prefieren la muerte antes que la esclavitud.

A diferencia de otros conflictos similares, el Imperio romano optó por no hacer prisioneros, lo que supuso la eliminación de los cántabros en edad militar. Según Dión Casio:

"De los cántabros no se cogieron muchos prisioneros; pues cuando desesperaron de su libertad no quisieron soportar más la vida, sino que incendiaron antes sus murallas, unos se degollaron, otros quisieron perecer en las mismas llamas, otros ingirieron un veneno de común acuerdo, de modo que la mayor y más belicosa parte de ellos pereció. Los astures, tan pronto como fueron rechazados de un lugar que asediaban, y vencidos después en batalla, no resistieron más y se sometieron en seguida."
Dión Casio, historiador romano del siglo II



Poblado cántabro de Argüeso
30 noviembre 2013

"El cántabro, invencible ante el frío, el calor y el hambre, se lleva antes que nadie la palma en toda clase de trabajos. ¡Admirable amor a su pueblo! Cuando la inútil edad senil comienza a encanecerle, pone fin a sus años, ya no aptos para la guerra, envenenándose con el tejo. Para él es imposible vivir sin la guerra, pues toda la razón de su vida la pone en sus armas, considerando un castigo vivir para la paz."
Silio Itálico (III, 326-331)



Estela cántabra. Poblado cántabro de Argüeso
30 noviembre 2013

Reproducción de una estela cántabra del tamaño de una persona. La parte inferior es la representación de un guerrero muerto en la batalla, al que no entierran sino que dejan que se lo coman los buitres (animales sagrados) para favorecer la entrada en el paraíso (representado en la imagen superior), donde llega triunfante a caballo y es recibido por dos dioses cubiertos por pieles de lobo



"Guerras cántabras" (recreación) Los Corrales de Buelna. Cantabria
26 agosto 2017

En el desorden de un día cualquiera, abro mis carpetas de fotos y me cuentan historias, 
esta vez de batallas, y de historia. 
Mientras recorría mis carpetas, identificando algunos de los lugares que nombran las crónicas y que yo recordaba haber visitado, miles de preguntas acudían a mi cabeza.
Una raza indómita, salvaje, que prefirió pagar con la muerte antes de ser sometida.
El orgullo del invasor antes que la necesidad, aniquilar antes que perder.
ya sé que es mucho más que eso....

No juzgo, solo pienso....

cuando preguntaba ¿para qué quiero yo saber todas esas cosas que pasaron hace mucho tiempo? ¿para qué sirve la asignatura de Historia?
"para aprender de los errores del pasado y no volver a cometerlos" me decían
 miro a mi alrededor, y no lo entiendo

¿ cuándo se supone que aprenderemos....?